viernes, 10 de octubre de 2014

DÍA UNO


No puedo dejar de soñar con una aventura. No soporto seguir viviendo en esa rutina, y que todo me parezca tan asqueroso, me estoy volviendo una amargada, cuando lo único que quiero y he querido de la vida es la felicidad.
Espero poder escaparme, poder rebelarme, poder ser parte de algo. Cumplir aunque sea la más tonta de mis miles de fantasías. Espero no defraudarme a mí misma siendo todo lo que hoy desprecio. Espero llegar a ser quien yo quiera y espero más que nada no volver a esperar nunca más.
















Si tan solo los sueños se hicieran realidad.

Pájaro nocturno

"Pájaro nocturno".
Así me llamó mi mamá. En realidad nunca antes lo había pensado, como me cambiaba la luna y sus acompañantes. Desde entonces presto más atención a lo que siento de noche. El cielo nocturno, ese cosquilleo que me recorre al mirar la luna, esa seguridad al caminar en calles desiertas. Las risas con ecos en las bancas bajo los faroles. No puedo evitarlo, la noche es mi amante, no resisto su perfume helado.
Disfruto la belleza del día, pero hay algo en la belleza de la oscuridad que me hace sentir poderosa, segura, independiente, plena.


Si algún día llego a amar,
 seguramente será de noche.